Metodología: cómo se crean y se comprueban las calculadoras

En esta página explicamos con detalle cómo nace una calculadora, cómo la comprobamos, qué fuentes aceptamos y para qué usamos la inteligencia artificial.

Cómo nace una calculadora

El proceso empieza con una pregunta de cálculo que la gente busca de verdad. Medimos esa demanda y estudiamos qué datos y qué preguntas cubren las mejores calculadoras que ya existen. La fórmula sale de una fuente citada: una ley, una norma técnica, un organismo público, una sociedad científica o la literatura matemática.

La lógica de cálculo solo recibe los datos que introduces y solo devuelve el resultado, sin acceso a internet, al reloj ni a números aleatorios. La misma lógica funciona en tu navegador y en nuestras pruebas.

Casos de prueba

Cada calculadora tiene al menos cuatro casos de prueba cuyos resultados no salen de nuestro programa: salen de los ejemplos de la fuente, del texto de una norma o de un cálculo independiente. A ellos se suman 300 entradas válidas generadas al azar con las que la calculadora nunca debe bloquearse ni dar un resultado no válido.

En cada publicación se recalculan todos los casos de prueba. Si un resultado no cuadra, la página no se publica, y una página ya publicada no se sustituye por una versión con errores.

Revisión independiente

Antes de publicar, un segundo modelo de IA, distinto del que escribió la calculadora, recalcula desde cero ejemplos nuevos. Solo ve la descripción, las fórmulas y las fuentes, no el código del programa. La página se aprueba solo si todos sus resultados coinciden con los de la calculadora, y sus ejemplos pasan a ser casos de prueba permanentes.

Para una parte de las calculadoras existe además un recálculo independiente escrito en un segundo lenguaje de programación.

Reglas sobre las fuentes

Citamos preferentemente fuentes primarias: leyes y reglamentos, organismos públicos e institutos de estadística, bancos centrales, organizaciones internacionales como la OMS y guías médicas. Las enciclopedias como Wikipedia solo sirven de complemento, por ejemplo para definiciones matemáticas. Cada fuente enlazada debe figurar en una lista verificada de sitios admitidos y se comprueba antes de publicar.

Los datos que cambian con el tiempo, como los tipos de IVA, llevan una fecha de revisión. Cuando vence, ese texto es lo primero que se actualiza.

Uso de la inteligencia artificial

Los textos y la lógica de cálculo se escriben con ayuda de herramientas de inteligencia artificial (modelos de lenguaje de Anthropic). Lo decimos abiertamente porque es un dato útil para valorar el contenido. La publicación no depende solo del modelo, sino de los casos de prueba, de la revisión independiente y de los controles automáticos descritos arriba. El responsable de los contenidos figura aquí abajo.

Errores y correcciones

En cada calculadora puedes avisar de un problema con «Avisar de un error». Cada aviso se recalcula con los datos indicados. Una corrección confirmada pasa las mismas comprobaciones que una calculadora nueva, y la fecha de la última modificación figura en cada página.

Las calculadoras dan valores orientativos según las fórmulas indicadas. No sustituyen el consejo de un profesional en materia fiscal, financiera, jurídica o de salud.

Responsable editorial: Jared Alan · Quiénes somos